Principal > ¿Cómo se diagnostican las enfermedades alérgicas?

 

Ante la aparición de síntomas de alergia, la opinión del médico alergólogo es indispensable para efectuar un interrogatorio que permitirá encontrar la causa de las manifestaciones alérgicas y establecer medidas preventivas acompañadas de un tratamiento individualizado a cada paciente.

El diagnóstico de la alergia se basa en un interrogatorio dirigido, el examen fisico del paciente y la práctica de pruebas cutáneas que pudieran ir acompañados de análisis séricos y pruebas de provocación para confirmar el diagnóstico.

El interrogatorio

El interrogatorio representa una etapa fundamental de la primera consulta.

Permite evocar el carácter alérgico de las manifestaciones.
Se establece una primera lista de alergias que pudieran ser cuestionadas.
Permite buscar antecedentes familiares de alergia (padres, tíos, tías, primos…)
La descripción precisa de las manifestaciones alérgicas, desde los primeros síntomas hasta el día de la consulta
Los factores que mejoran o agravan los síntomas.
Manifestaciones alérgicas que aparecen en el interior o en el exterior de una vivienda pueden orientar al médico.
Se revisa la eficacia de los tratamientos anti-alérgicos prescritos anteriormente.

Pruebas de prick (Pruebas cutáneas)

 

Son el estándar de oro para el diagnóstico de enfermedades alérgicas. Las pruebas cutáneas consisten en colocar una pequeña cantidad de alérgenos sospechosos sobre la piel, generalmente el antebrazo, en la parte superior del brazo o en la espalda. Luego, se punza la piel para permitir que el alérgeno se introduzca bajo la superficie cutánea. El médico observa la piel minuciosamente buscando signos de alguna reacción, generalmente hinchazón y enrojecimiento del sitio. Los resultados se observan por lo general al cabo de 15 a 20 minutos y se pueden probar varios alérgenos al mismo tiempo. El principio de las pruebas cutáneas consiste en reproducir en la piel una reacción alérgica. Esta técnica es bien aceptada, incluso por niños muy pequeños.

Preparación para el examen:

Si se va a llevar a cabo la prueba cutánea, usted NO debe tomar antihistamínicos antes del examen, ya que ello puede conducir a un resultado falso negativo, dándole una falsa seguridad de que es improbable que una sustancia cause una reacción alérgica severa. El médico le dirá qué medicamentos debe evitar y en qué momento debe dejar de tomarlos antes del examen.

Lo que se siente durante el examen:

Las pruebas cutáneas pueden causar molestia muy leve cuando se punza la piel. Se puede presentar picazón si usted tiene una reacción positiva al alergeno.

Razones por las que se realiza el examen:

Las pruebas para alergias se hacen para determinar las sustancias específicas que causan una reacción alérgica en una persona.

El médico puede ordenar las pruebas para alergias si usted tiene:


Asma
Rinitis alérgica
Urticaria
Alergia a medicamentos
Alegia a alimentos
Alegia a himenópteros

 

Resultados

En una persona no alérgica, las pruebas de alergia deben resultar negativas (ninguna reacción al alérgeno).Un resultado positivo significa que usted reaccionó a una sustancia específica.


Pruebas de parche

La prueba del parche es un método para diagnosticar reacciones alérgicas en la piel. Los posibles alérgenos se pegan con cinta a la piel durante 48 horas. El médico examinará el área en 24 horas y luego de nuevo 48 horas después.

Las pruebas de parche son útiles para diagnosticar:

Alergia a alimentos
Alergia a medicamentos
Dermatitis atópica
Dermatitis por contacto

Pruebas de eliminación

Se puede practicar una dieta de eliminación para verificar si hay alergias a los alimentos. Una dieta de eliminación es aquella en la que se eliminan los alimentos que pueden estar causando los síntomas durante varias semanas y luego se reintroducen lentamente, uno a la vez, mientras se observa a la persona en búsqueda de cualquier signo de una reacción alérgica.

Pruebas de sangre

Se pueden hacer exámenes o pruebas de sangre para medir la cantidad de anticuerpos contra la inmunoglobulina E (IgE) para un alergeno específico en la sangre. Este examen se puede emplear cuando las pruebas cutáneas no ayudan o no se pueden hacer.

Provocación

La prueba de provocación (prueba de exposición) consiste en exponer a una persona al alergeno sospechoso bajo circunstancias controladas. Esto se puede hacer en la alimentación o inhalando el alergeno sospechoso. Este tipo de examen puede ocasionar reacciones alérgicas graves y sólo debe ser realizado por un médico especialista.

Otros examenes

En ocasiones es útil la realización de estudios de imagen como la radiografía de tórax y de los senos paranasales.



 

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