Principal > Alergia a alimentos

Alergia a alimentos

 

En los primeros años de vida las sensibilizaciones más frecuentes son a la leche de vaca y al huevo, seguidos a bastante distancia por el pescado. A partir de los 5 años ya aparecen las sensibilizaciones típicas del adulto: frutas y frutos secos.

Proteína de la leche de vaca
Las reacciones adversas a las proteínas de la leche de vaca son muy frecuentes en el primer año de vida. Se pueden manifestar en forma de problemas cutáneos, manifestaciones gastrointestinales, síntomas respiratorios o anafilaxia.
Una vez establecido el diagnóstico de certeza de alergia inmediata a las proteínas de la leche de vaca (8-lactoglobulina, caseína, alfalactoalbúmina y seroalbúmina), el único tratamiento realmente eficaz es una dieta estricta de eliminación de dichas proteínas, ya que pequeñas cantidades, aunque no produzcan síntomas, pueden favorecer la persistencia o el aumento de la sensibilización.
Como sustitución, se puede optar por fórmulas con otra fuente proteica intacta (soya) y fórmulas extensamente hidrolizadas. Las fórmulas parcialmente hidrolizadas nunca deben emplearse en el tratamiento de la alergia a la leche, ya que un porcentaje de sus proteínas puede conservar todo su poder alergénico. El pronóstico de la alergia a las proteínas de la leche es favorable, remitiendo la mayor parte de los casos antes de los 3 años de evolución. Es, pues, una alergia que desaparece o se tolera con el tiempo.

Huevo
La alergia a las proteínas del huevo suele aparecer antes de los 2 años y por lo general desaparece después de 2 a 5 años. Las proteínas del huevo que actúan como alérgenos se encuentran fundamentalmente en la clara; es pues el consumo de esta parte la que provoca más reacciones alérgicas. El único tratamiento posible, como en el resto de alergias alimentarias, es evitar su consumo ni que sea accidental. Hay que tener en cuenta que existen multitud de productos que pueden contener restos de huevo, y no siempre estará indicado en las etiquetas.

 

Resumen


Es importante destacar que, a diferencia del adulto y de otros tipos de alergia, la mayoría de niños con alergia a alimentos dejarán de presentarla con el paso del tiempo. Por tanto, la alergia alimentaria debería ser revalorada periódicamente, así se evitarán dietas restrictivas innecesarias que se pueden asociar con déficit nutricionales.



 

Suscribete a
nuestro boletín: